Derrame de líquido
Café, agua o refresco encima del teclado.
La batería de la MacBook va pegada al chasis y con los años se hincha: levanta el trackpad, arquea la carcasa y termina empujando la placa.
Sacarla se hace con disolvente y paciencia. Quien le mete palanca a una celda hinchada está a un resbalón de un incendio, y por eso este no es un trabajo de casa.
Esta es la que se pasa por alto. La batería está justo debajo del trackpad y, al hincharse, lo empuja hacia arriba y el clic deja de funcionar. Casi todo el mundo cree que se dañó el trackpad.
No se dañó. Fíjese si la laptop ya no apoya plana en la mesa: si se mece, la carcasa está arqueada y la batería es la razón. Eso conviene verlo pronto, no el mes que viene.
Lo suficiente como para pedirle que deje de usarla conectada y la traiga. No presione la carcasa ni la cargue apretada dentro de una mochila. No es exageración: una celda de litio perforada es un riesgo de incendio real.
De 2020 en adelante le damos el precio en línea. Los modelos anteriores los revisamos en tienda primero y el precio sale de esa revisión, no del teléfono.
Café, agua o refresco encima del teclado.
Cristal partido, líneas verticales o luz de fondo apagada.
USB-C o MagSafe, chip de carga, o un fusible quemado.
Placa lógica, conservando el almacenamiento soldado.
Teclas trabadas, letras dobles o teclas muertas.
Casi siempre es la batería, y conviene no dejarlo para después.
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