Cambio de pantalla
OLED pegado, con el lector de huella debajo del panel.
El cristal trasero va pegado sobre la bobina de carga inalámbrica y, en los Pro, envuelve la barra de cámaras.
Esa barra sobresale del cuerpo, así que en una caída de esquina es lo primero que golpea. Se separa con calor controlado y se vuelve a pegar como corresponde, para que la carga inalámbrica siga trabajando y la barra quede pareja.
La mayoría de los teléfonos rompen el cristal trasero por el centro o por una esquina. El Pixel se parte atravesado en la barra de cámaras, porque sobresale del cuerpo y recibe el golpe en casi cualquier caída.
Eso cambia la reparación. Según el modelo, la barra y la tapa trasera pueden ser dos piezas distintas, y los lentes que van debajo hay que revisarlos por rajaduras finas que solo se ven en las fotos. Miramos todo eso antes de darle el precio, y las piezas se piden para su modelo exacto.
Puede. Una rajadura encima del lente dispersa la luz y le deja las fotos con neblina o con reflejos raros. Si las fotos se le pusieron opacas después del golpe, casi siempre es eso.
En varios modelos, sí. Revisamos el suyo y le cotizamos las dos cosas juntas, para que no le aparezca la sorpresa después.
OLED pegado, con el lector de huella debajo del panel.
Pegada, y en varios modelos debajo de la bobina inalámbrica.
USB-C soldado a la placa. Muchas veces es solo pelusa.
Tráigalo y le cotizamos el conjunto completo, sin sorpresas después.
Cotice al instante (en inglés) →