Puerto HDMI
Enciende, el ventilador gira, y el televisor dice que no hay señal.
Hace ruido al cargar, no termina de tragar el disco o lo devuelve enseguida. Casi siempre es el láser, una banda que patina o algo atascado adentro.
Y hay un detalle propio de la PS5: el lector viene emparejado con la placa de su consola. No se puede poner uno de segunda mano y ya — hay que volver a emparejarlo, y ese es el paso que casi todos los intentos caseros se saltan.
Mejor no. Forzarlo es lo que convierte un disco atascado en un disco rayado y un mecanismo doblado. Tráigala tal como está.
En la PS5 no funciona así: el lector está emparejado con la placa de su consola, y una unidad de otra consola hay que volver a emparejarla para que sirva. Ahí es donde se traba la gente.
No. El disco de juego es más denso y le exige más al láser, así que es lo primero que deja de leerse cuando el láser se debilita.
Enciende, el ventilador gira, y el televisor dice que no hay señal.
Un bip y nada, luz azul pegada, o no reacciona.
El control no carga, o el puerto quedó hundido en la carcasa.
El control solo carga si acomoda el cable, o el puerto de adelante no hace nada.
Suena como turbina, o se apaga sola a mitad de partida.
La mira se va sola. Tiene arreglo, no hay que botarlo.
Tráigala con el disco adentro y todo. Se lo sacamos y le decimos qué necesita.
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