Cambio de pantalla
Cristal roto, táctil muerto, líneas en la pantalla.
Del iPhone 8 en adelante la tapa de atrás es cristal pegado al chasis, y sacarla a la fuerza le tuerce el marco al teléfono.
Nosotros quebramos ese adhesivo con láser, que es lo que permite que la tapa nueva asiente pareja y que el teléfono siga cargando en la base inalámbrica. No es un cambio de pantalla ni se le parece: es otro trabajo, con otra herramienta.
A mucha gente le extraña que el cristal trasero pueda costar como el de adelante. La razón es sencilla: la pantalla está pensada para sacarse, sale entera y es una pieza de servicio. La tapa trasera no. Va pegada al chasis, justo encima de la bobina de carga inalámbrica, y hay que romperla hacia afuera a propósito y limpio.
Ese es todo el trabajo, y por eso importa con qué se hace. El cristal trasero barato se nota después: marco torcido, tapa que no asienta pareja, o carga inalámbrica que dejó de funcionar.
Después de sacar el cristal viejo limpiamos los restos de vidrio y de adhesivo antes de montar la tapa nueva. Si queda un pedacito adentro, la tapa nueva se levanta de una orilla.
En muchos modelos sí: el cristal trasero roto le baja más a la oferta de lo que cuesta la reparación. Díganos el modelo y sacamos la cuenta con usted en el mostrador, en vez de venderle un trabajo y ya.
Depende del modelo. En varios, los lentes de la cámara son piezas aparte. Revisamos el suyo y se lo incluimos en la cotización desde el principio, no después de empezar.
No debería, y justamente por eso la probamos antes de entregárselo. La bobina va debajo de esa tapa y ahí es donde un trabajo apurado hace daño.
Cristal roto, táctil muerto, líneas en la pantalla.
Se apaga al 30%, dura media mañana, o se hincha.
Hay que mover el cable, carga solo en cierta posición, o ya no carga.
Teléfono muerto. Trabajo de placa, y sus fotos primero si usted lo pide.
Tráigalo y le damos el precio exacto antes de tocar nada.
Cotice al instante (en inglés) →