Cambio de batería
Se apaga al 30%, dura media mañana, o se hincha.
¿Se le cayó? Tráigalo. La mayoría de las pantallas de iPhone las hacemos el mismo día, muchas veces mientras espera.
La pieza importa más de lo que la gente cree. Un panel barato se ve bien dentro de la tienda y se lava apenas sale al sol de Miami, o pierde el táctil en las orillas al mes. Nosotros ponemos soft-OLED premium, que es la misma tecnología que usa Apple.
Sacamos el cristal roto con calor controlado, no a la fuerza — el marco doblado es lo que hace que la pantalla nueva se vuelva a partir.
Pasamos su Face ID y el sensor de proximidad al panel nuevo. Si alguien no hace ese paso, Face ID deja de funcionar para siempre y le van a decir que 'así viene'.
Probamos táctil, brillo, True Tone y la cámara frontal antes de entregárselo.
No si se hace bien. El módulo de Face ID se traslada al cristal nuevo. Cuando alguien le dice que 'se pierde con el cambio', es porque no hicieron ese traslado.
Apple lo muestra en pantallas que no salieron de su fábrica. No afecta el funcionamiento y se lo explicamos antes, no después. Si eso le molesta, pedimos pieza original.
A veces no, y se lo decimos. Si el equipo tiene la batería acabada y la placa tocada, le conviene más ponerle ese dinero a otro teléfono.
Se apaga al 30%, dura media mañana, o se hincha.
Hay que mover el cable, carga solo en cierta posición, o ya no carga.